Jaime Lerner. ¿Puede una ciudad mejorar su calidad de vida en 3 años?
Bueno, ante este feliz encuentro, aprovecho para explicar el por qué de mi tumblr.
Soy un estudiante de Arquitectura de la Universidad de Alicante. Estoy desarrollando mi PFC como un ejercicio, un ensayo general, para mi futuro profesional.
La propuesta nace de una lectura del “Filogenesis, la especies de FOA”, y de una retrospectiva personal. En el texto en cuestión, se habla del “arquitecto foráneo”, aquel que actúa en una realidad global, sin actuar con las herramientas de un “arquitecto local”, frecuentemente estereotipadas o que magnifican elementos vernáculos irrelevantes para el resto del mundo; ni actuar con el autoritarismo propio de los “arquitectos modernos” con su Estilo Internacional.
Personalmente me siento atraído por los lugares con una energía social latente, ya que permiten que las actuaciones arquitectónicas sean simples herramientas para los actores principales: las personas que las utilizan (aquello que Archigram llamaba “Architecture without Architecture”).
Pues bien, ante esta situación, mi elección fue tratar de diseñar una estrategia de desarrollo para la ciudad de Río de Janeiro con vistas a los tres grandes eventos deportivos que acogerá en un tiempo récord (Mundial de Fútbol 2014, Copa América 2015 y JJOO 2016). Mi primer objetivo es que la propuesta hilvane estos tres “puntales energéticos” sin caer en el efecto Expo (no lo explico muy bien, pero para que me entendáis, pensad en el esfuerzo que supuso la Expo de Sevilla frente a los resultados que la ciudad a largo plazo ha recogido).
Las dificultades que me presentan son numerosas, algunas seguramente insalvables, como la escala de una realidad que ahora mismo me desborda, o la limitación de tiempo que un ejercicio académico supone. Otras en cambio, son las que me incitan a intentarlo, como la de conseguir conocer lo suficiente un entorno como para hacer un propuesta coherente.
Mucha gente me responde ante esto que ese tipo de proyectos acaban siendo “ingenuos”. No les contradigo, el problema es que estoy harto de proyectos demasiado serios; que creo firmemente en el poder de imaginar otra realidad; que añoro los proyectos utópicos que omitían las leyes científicas más incontestables; y que una vez escuché a un arquitecto decirme que “la palabra ingenuo compartía raíz con la palabra ingenio”.
Muchas gracias por vuestro tiempo, espero que esto sea el principio de una bonita relación ;).
//via zuloark + taikonautas